El 7 Card Stud se caracteriza por ser un juego de cartas altas. La mano ganadora es la que tiene el par más alto, no importa si ha formado escalera, color o la mano que fuera. Por lo tanto, la primera medida estratégica que debemos tomar es formar nuestro proyecto partiendo de un par alto, o de una carta alta que tenga un valor superior a las de la mesa.
A menos que creamos que tenemos la mejor mano de la mesa, si sólo tenemos pares bajos lo mejor es retirarnos. Si queremos esperar a armar un proyecto, porque tenemos por lo menos 1 carta alta, debemos hacer slow-play para lograr avanzar en la partida y esperar la posibilidad de conseguir la carta que necesitamos. Tengamos en cuenta que las cartas altas son las que van del 10 al As; cartas bajas son las que van del 2 al 9, y que recibimos 3 cartas iniciales.
La estrategia que usemos dependerá, claro, de esas cartas iniciales. Si tenemos un trío alto, debemos jugar rápido para evitar que nuestros rivales puedan armar el suyo en las rondas siguientes. Lo mismo si tenemos un par alto y no hay cartas altas en la mesa. Por el contrario, si tenemos un trío bajo, haremos juego lento para esperar las cartas comunitarias.
Si tenemos una carta alta y un par bajo, haremos slow play para esperar la siguiente ronda. Si no conseguimos un trío o par doble en la siguiente ronda, lo mejor es abandonar.
Con color o escalera de 3 cartas altas esperaremos la siguiente ronda para armar una escalera de 4 cartas o conseguir un par alto. Pero si tenemos 3 cartas sueltas para escalera de color, y no logramos una cuarta carta, lo mejor es retirarnos o, en todo caso, pasar y esperar la siguiente ronda.