La clave para jugar en torneos multimesa NL Hold’em es la paciencia. Cuantas menos manos juguemos, más nos acercaremos a la mesa final. Esto no significa que debemos dejar de jugar, sino que, en las primeras etapas del torneo, jugaremos sólo las buenas manos y no tomaremos riesgos con manos marginales. Y, esto es algo fáctico, cada jugador juega muy pocas manos por hora, a veces ninguna. la verdad es que, por momentos, los torneos multimesa pueden resultar aburridos. Para ganar en forma consistente hace falta mucha paciencia y esperar el momento apropiado.
Lo que decidirá si ganamos o perdemos es nuestro bankroll. Es crucial limitar las pérdidas a lo que realmente estamos en condiciones de perder, y no ir más allá pensando que nos recuperaremos en las siguientes manos. Para los torneos multimesa necesitamos un gran bankroll, teniendo en cuenta que perderemos la mayor parte de las manos que jugaremos. Y debemos jugar dentro de nuestros límites porque sí, debemos aceptarlo, hay mucho de suerte en el resultado en estos torneos. Por lo que, si jugamos aunque sea un solo día más allá de nuestro límite, podemos perderlo todo.
Con respecto al jugador, en los torneos multimesa hay 3 factores a tener en cuenta: la habilidad, la disciplina y la suerte. Un jugador debe ser habilidoso para ganar en estos torneos. Debemos reconocer con precisión cuándo apostar y cuándo abandonar. Necesitamos disciplina para aceptar que debemos abandonar aún cuando tengamos curiosidad por ver si podemos ganar esa mano determinada, o por comprobar si nuestro rival está faroleando. Y necesitamos disciplina para no desconcentrarnos, mientras esperamos nuestro turno. La suerte… bueno, también existe, y no podemos obviarla.