En el Texas Hold’em existe una mano inicial, pareja de ases, que tiene una ventaja muy importante de ganar en el showdown (momento en el que todos los jugadores han igualado sus apuestas y deben de mostrar sus cartas) contra cualquier otra mano. Esta ventaja puede ir desde el 75%/25% hasta más del 90%. Esta ventaja aplastante permite poder jugar lento (slow play) ases contra un solo jugador en determinadas circunstancias que tiene el Betfair.
El problema viene cuando se vienen involucrados más jugadores. En este caso, la pareja de ases no tiene una ventaja tan grande. Antes de decidirnos por jugar lento o no una pareja de ases tenemos que tener claro dos cosas. La primera, es que podemos perder mucho dinero si nos sale mal la jugada y el rival nos liga una jugada mejor. Lo segundo, es que tenemos que saber tirarnos cuando es más que una simple sospecha que nuestra mano es perdedora.
En este artículo vamos a exponer algún ejemplo y comentaremos si es rentable jugar lento los ases o no. Estamos en una mesa muy agresiva con varios jugadores que abren casi todas las manos. Nosotros estamos en las primeras posiciones y podemos entrar solo pagando y esperar que sean otros quienes abran el melón. Si alguien sube y varios jugadores pagan la subida podemos optar por aislarnos contra un solo jugador mediante una nueva subida (tercera apuesta o reraise). Como ya hemos dicho, jugar ases contra varios jugadores es peligroso, asi que conviene eliminar al máximo número de jugadores con esta nueva subida y es demasiado arriesgado jugar lento los ases y además fuera de posición.
En cambio, si jugamos ante un solo rival podemos pagar solamente la subida del otro jugador y quedarnos cara a cara. Es lo que se conoce como “cold call” y de esta forma nuestra mano queda totalmente escondida. El rival quizá se percate de la fuerza de nuestra mano cuando sea demasiado tarde...