En esto no hay nada definitivo, porque la calidad de las manos y su nivel de exigencia depende de varios y diversos factores, tales como nuestra posición en la mesa, el número de fichas que tenemos, y hasta nuestra forma de jugar.
Aunque tengamos todas estas cosas en cuenta, el potencial real de la mano que tengamos recién se sabrá verdaderamente en el flop y, entonces, se debe evaluar bien el sentido de jugar naipes altos, conectados y con posibilidades de pares elevados y color.
Y nunca hay que olvidar que, al jugar Omaha, no sólo hay que tener una buena mano, ni la mejor mano. Debemos tener LA MEJOR MANO POSIBLE con los naipes comunitarios. Sólo ésta podrá vencer a los rivales

En este ejemplo:
A: 10 10 9 8
B: K Q J J
Comunitarias: 10 J 7 7 A
La mano A parece buena si no se la observa en profundidad. En realidad lo es, pero hay que evaluar si lo sigue siendo al salir del flop. Entonces, en ese momento, el jugador A percibe que tiene la mejor posible que permite ese tablero, es decir, la escalera desde J hasta 7: “nut straight”.
Ya quisiera el jugador que la partida terminara allí mismo, pero la cosa no es así y quedan todavía 2 naipes por salir. Pero, de todos modos, tiene un set de 10 y si se forma un par en el centro de la mesa, podría lograr el full house. Y entonces, se relaja.
Pero, en Omaha, uno nunca puede relajarse totalmente: en seguida llega el turn y se sobresalta de alegría por su 7 de corazones que le brindan un full house. En el “river”, viene e as de pica y debe mostrar sus naipes. Pero está tranquilo, porque confía en que tiene todas las de ganar por su full house 10 con 7. Pero el jugador B muestra su full house de J c/ 7 y el jugador A, ya nada puede hacer.
Tratemos de explicar lo que sucedió. Aunque A había depositado su confianza en el full house que tenía, éste no era “the nuts”, es decir, no era la mejor mano posible. Y no lo hizo ganar en Omaha, debido al carácter de este juego.
Y...¿Qué sucede con la escalera? ¿Y si creemos e es la mejor y sale un nueve en the turn? Alguien podría tener K y Q en mano y formar la mejor escalera: nuts straight.
También evaluemos si sale una Q en the turn. Algún jugador podía tener A y K y vencer a mi escalera. Y lo mismo pasaría si sale un ocho en el turn: un oponente con 9 y Q, también me ganará, pues sería la mejor de todas las escaleras posibles. Si sale A, me ganaría alguno con K y Q, y si sale la K, me gana quien tiene A y Q. Al final, saco en conclusión que mis cartas no eran tan buenas...Y dado que en la mesa podría haber 9 oponentes y 36 naipes en juego, seguramente algo desfavorable saldrá y nos vencerán.
Pero A, percibe que, aunque su escalera no es de las mejores, aún tiene los tres dieces y, si sale 7, J, o 10 podrá acceder al póquer de diez, aunque las chances son muy bajas, o a full house. Y si sale full house, por cierto tampoco será la mejor mano, porque alguien podría tener trío de jotas.
El jugador B, por otra parte, tampoco puede quedarse totalmente tranquilo al ver que en el turn sale el siete de corazones: se trata de una partida de Omaha, después de todo. Si en the river sale A, Q o K, y si alguien tiene reyes reinas o ases, podría hacer un full mejor y, así, este jugador debe prestar mucha atención a estas probabilidades.
Conclusión: En esta modalidad de juego, nunca se debe bajar la guardia. Siempre se debe prestar atención y evaluar cuál es la mejor de las jugadas posibles en cierta mesa y cuáles serían las chances de que esta vaya cambiando con el correr de las próximas cartas que vayan apareciendo. Si uno no tiene la mejor pero tiene la segunda o la tercer mejor y algún oponente nos apuesta al bote, no caben dudas de que the nuts es inminente.
¿Y qué hay de la posición del jugador alrededor de la mesa? Siempre se la evalúa en relación con la posición y la distancia desde el botón del dealer. con mayor claridad antes de que llegue su propio turno. Entonces, si Quienes se sientan más lejos de él, podrán evaluar las actitudes de los demás soy el dealer o si estoy inmediatamente a su derecha, estaré en una posición excelente, pues me toca jugar último. Podré saber si vienen manos muy fuertes si veo, por ejemplo que un jugador apuesta al bote y otro /s hace /n lo mismo: en cualquier momento aparecerá the nuts.
Todo esto nos refuerza la idea de cuán importante es jugar con límite en el bote par ala variedad Omaha: permite deducir quién tiene the nuts al observar quién apuesta al bote. Ser conscientes de nuestra posición en una partida de Omaha nos ayuda a evitar apostar e involucrarnos en ciertas manos que no podríamos ganar.
Para finalizar, diremos que conocer las probabilidades es muy importante también. Conocer cuáles son las chances de obtener color, si saldrá par para hacer full house, si la escalera que uno posee puede mejora o no. Conocer todo estoes fundamental en Omaha con límite. Poco a poco iremos dando respuesta a estas preguntas. Pero, por ahora, quedémonos con la idea de que en Pot Limit Omaha dominar las ventajas de la posición, saber evaluar las manos, y lograr la mejor jugada posible de la mesa son lo que realmente inclinarán la balanza hacia el lado favorable del jugador.