El poker es un juego donde intervienen las matemáticas y muchas de las decisiones que tomemos deberían basarse en ellas. No hace falta ser Stephen Hawking para dominar las matemáticas sencillas que se requieren para jugar al poker. Por ejemplo, te reparten una pareja de nueves y un jugador muy tight al que solo les has visto subir manos como parejas altas, AK y AQ, resube antes del flop.
Tú pagas y en un flop bajo apuestas de cara para demostrar que tienes algo y tu rival te sube la apuesta. Es posible que el rival se esté marcando un farol, pero si ese jugador juega tan pocas manos es muy posible que tenga alguna pareja de mano superior a la tuya como JJ, QQ, KK y AA, y en el caso de que tenga AK o AQ y se esté marcando el farol y pagues, también está la posibilidad que ligue alguna de sus dos overcards en el turn o river.
Quizá la solución para estos casos seria la de no pagar a estos jugadores que solo suben con las mejores manos posibles, ya que a menos que ligues un trío no vas a estar tranquilo. La cosa seria bien distinta si el rival acostumbrara a subir cualquier as y manos como KQ, KJ, ... En este caso es más probable que tu mano sea la mejor en el flop.