El Texas Hold'em No Limit no es, definitivamente, apto para jugadores no experimentados. Aunque algunas manos pueden ser inocuas y hasta aburridas, en cierto aspecto, pero suele haber altibajos en las apuestas que nos pueden tomar desprevenidos. No faltarán ocasiones en que nos enfrentaremos a subidas desmedidas. Y nos resultará difícil tomar una decisión.
Lo primero que debemos considerar es el panorama general de la mesa: qué tipo de apuestas hemos venido haciendo (grandes o pequeñas), qué tipo de juego ha desarrollado nuestro oponente (¿agresivo?, ¿veloz?, ¿ve todas las apuestas?). Por lo general todos tenemos un patrón de apuestas, y debemos observar el de nuestros rivales en forma permanente, desde el comienzo del juego, para relacionar su apuesta con la posible mano que pueda tener, de acuerdo a lo que ya hemos observado.
También debemos tener en cuenta las cartas comunitarias, y determinar, si es posible, de acuerdo a nuestras observaciones, que alguna de las cartas haya servido a nuestro oponente para completar un proyecto.
Hay jugadores que aprovechan cualquier ocasión cuando creen percibir una debilidad en los rivales. Hay otros que hacen slow play con muy buenas manos. La correcta lectura de nuestro rival puede ser el factor más importante para determinar si esa subida que acaba de hacer significa que tiene una mano premium o lo suyo es sólo un farol.
Como vemos, nuestra decisión dependerá, mayormente, del análisis previo que hayamos hecho. Por eso es importante mantener la concentración en las características del juego de nuestros rivales, tanto como en nuestro propio juego.