Algunos jugadores consideran que no es aconsejable subir en el pre-flop con AQ, a menos que creamos que tenemos la mejor mano. Esto parece un concepto algo rígido, ya que el valor de una mano no se basa sólo en las cartas que la forman.
Hay muchas manos iniciales, y AQ es una de ellas, que tienen valor intrínseco antes del flop. Si estamos en una mesa en la que los jugadores juegan manos especulativas, no es lógico dejarlos especular por una sola apuesta. ¿Por qué no probar una double bet? Si el flop nos acompaña, habremos conseguido que aumenten el bote para nosotros.
Estos jugadores prefieren no subir pre-flop si suponen que muchos rivales van a ver su apuesta. Son aquellos que, si el flop no los acompaña, abandonan. En realidad, se trata de una manera de ver el poker demasiado simplista, ya que prefieren claramente no complicarse con jugadas difíciles o poco claras.
La matemáticas del poker no es tan simple como 2+2=4. No hace falta tener la mejor mano para ganar. Y no todas las manos dan el mismo beneficio. El hecho de que una determinada mano gane la mayor parte de las veces no la convierte en la más rentable. Hay manos que tienen bajas probabilidades de ganar pero, cuando lo hacen, es con grandes ganancias.
Este es el motivo por el cual manos como AQ hay que aprovecharlas para agrandar el bote antes del flop, porque eliminaremos las manos especulativas. En Limit Holdem puede resultar una mano clave, pero para eso debemos jugarla correctamente. Si subimos preflop, quienes estén especulando con manos mediocres saldrán del bote y permanecerán aquellos que tengan manos fuertes. Claro que no nos bastará con hacer una apuesta fuerte, sino que tendremos que sostener nuestra mano para que nos resulte rentable.
El secreto radica en sacarle a cada mano lo mejor que pueda dar: algunas manos merecen apuestas fuertes pre-flop, para obtener el mayor beneficio posible sin tener que llegar al showdown. Otras necesitarán de apuestas bajas para permitir que el bote crezca. Más que desear que nos toque una buena mano, tenemos que enfocarnos en sacarle a la mano que nos toque el mayor beneficio, con el menor costo posible.