Heads up es el término inglés que sirve para definir la modalidad de torneo en la que solo hay dos jugadores que se enfrentan uno contra uno. La situación “uno contra uno” o “mano a mano” se da en cualquier torneo de más jugadores cuando se van sucediendo todas las eliminaciones hasta que quedan dos jugadores. Así que cuando hablamos de “heads up” en el sentido de como afrontar estratégicamente estas situaciones podremos extrapolar lo que decimos a todas estas situaciones.
Los torneos de heads up de Texas Hold´em aparecen también en la oferta de todas las salas de póquer online. Se trata de torneos en los que está limitada la entrada a dos jugadores y que cuando ambos ocupan sus sitios al formalizar sus inscripciones se da inicio al torneo.
En un heads up, y esto vale para la fase final de un torneo en la que solo quedan los dos últimos jugadores en competición y también en los Sit&Go de dos jugadores (torneo heads up), el jugado que ocupa la posición de ciega pequeña se le considera “button” (jugador que ocupa la última posición al actuar). Así que en principio, estratégicamente será el jugador que ocupa la posición de ciega pequeña quien tiene la mejor posición para poder llevarse la mano. Eso es así, porque al haber solo dos jugadores, lo normal es que ningún jugador tenga grandes manos iniciales ni las tres primeras cartas comunitarias tengan que haber ayudado a alguno de ellos. Así pues, el heads up se convierte en un juego psicológico y donde raramente se ligarán grandes jugadas. Es evidente que el jugador que habla último tiene mayor información sobre lo que sucede en la mano.
Así pues, dos consejos que a la larga dan resultado son a) subir frecuentemente cuando ocupamos la posición de ciega pequeña y b) una vez salga el flop (tres primeras cartas comunitarias) apostar de cara cuando hablemos primero o si hablamos después y nuestro rival ha pasado (check).
Jugar de forma pasiva y conservadora es un error típico de principiantes. Si renunciamos a muchos botes y esperamos ligar jugada, posiblemente perdamos gran parte de nuestras fichas. Por norma general, el jugador agresivo es el que tiene más ventaja a la hora de afrontar un heads up. Aún así, la estrategia conservadora puede ser una buena idea si nos encontramos ante un rival extremadamente agresivo. En estos casos, si el jugador agresivo está acostumbrado a llevar la iniciativa y subir o resubir manos podemos simplemente pagar (call) sus apuestas sabiendo que sus constantes movimientos harán que el bote se vaya haciendo cada vez más grande y que nuestra mejor mano será la candidata a vencer.
Sea como fuere, bien si optamos por una estrategia agresiva o conservadora, la posición sigue siendo la clave para garantizar el éxito de la misma.
Los consejos básicos que podríamos dar serían los siguientes:
- Desde la ciega pequeña, deberemos hacer como mínimo “call” (ver la apuesta) siempre, por malas que sean nuestras cartas. Eso como mínimo. En caso de tener una buena mano inicial subiremos sin miedo. La única razón por la que no completaremos la ciega sería si nuestro rival es extremadamente agresivo y suele resubir en todas las manos. En ese caso podemos renunciar a completar la apuesta inicial.
- En condiciones normales y sobretodo con un rival que juega de forma conservadora, apostaremos desde la ciega pequeña. Esto no contradice lo dicho anteriormente. La idea es subir siempre desde la ciega pequeña, pero tal y como decimos en el punto anterior, como mínimo hay que ver la apuesta. Evidentemente, si con dos jugadores ninguno acostumbra a ligar jugada; intentaremos llevarnos el bote cuanto antes.
- Tenemos que adaptar nuestro juego al estilo del rival. En un heads up es muy importante observar y detectar el estilo del rival. También deberemos reconocer los momentos en los que éste cambia de estilo ya que normalmente es habitual ver cambios en el modo de jugar por parte de los jugadores.
- Hay que apostar siempre en relación al bote: esto es muy importante ya que la ausencia de más jugadores hace que construir un bote sea extremadamente complicado. Así que apostaremos siempre cantidades similares a las fichas que haya en el bote.